martes, 15 de febrero de 2011

[Lit] Angeles silvestres




Hay veces que en el silencio del bosque puedo ver mi reflejo divino. Una Catarina sube por la ventana, ante su diminuto cuerpo: la magnitud de la naturaleza, atrás la luz. El sol como gigante de amor se mete entre los arboles y descongela lo ultimo del frio Invierno.

Del techo la gota cae suavemente, cae suave como una ola, cae en una isla, suave, como el aroma de pino. El iceberg se va, llega un pequeño soplo divino, un amoroso y caluroso día se impregna en mi. Alto, enfrente de mí, entre los caminos del futuro y mis sueños grazna un halcón. ¿Que presa estará buscando? ¿Quien será su próximo banquete? Hay un equilibrio en su pico. Lo veo como si fuera la puerta del cielo.

Atrás he dejado las conchas, las montañas, las agendas y las ciudades. Ahora solo me queda contemplar el fuego, la noche, el agua y los astros. Al despertar por la mañana veo el gran bosque como una manada ángeles silvestres y por la tarde se que ya vivo mi vida y que no le temo a la muerte.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy bonito, Felix. Se nota que te esta haciendo mucho bien la nueva vida que tenemos en la naturaleza, y me da mucho gusto verte disfrutarla tanto.

besos,
a

Anónimo dijo...

si que bueno q ves la vida de tan bonita perspectiva keep going feliz vida en el bosque feliz felix tqm

alecs dijo...

Me da gusto percibir atraves de tus palabras que poco a poco vas alcanzando la paz interior, la que no depende de lo externo, de donde estes parado.

Un abrazo hermano